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El presidente de la ATTA ( Adventure Travel Trade Association) , Shannon Stowell, indica que la innovación en turismo es tomar algo ya existente y, mediante la creatividad, hacerlo mejor.

La innovación como diseño de valor
Las actividades turísticas se orientan hacia el cliente, esa experiencia que tiene al visitar un determinado espacio o lugar. Por ello, el innovar consiste en obtener recursos turísticos con cierto valor propio y vinculado a características culturales o naturales, y poder crear un producto turístico mediante la puesta en funcionamiento mediante servicios y actividades, todas ellas, han de llevar los valores de esos recursos, lo cual ha de estar en relación con las necesidades propias a esos turistas.
El concepto de » experiencia» cambió la manera de ofrecer servicios turísticos y otras actividades, colocando las necesidades de los consumidores en la base de la producción o generación de valor.
Podemos definirlo como el medio con el cual los usuarios interactúan para consumir un producto o servicio de forma digital análoga y a este medio lo conocemos como interfaz.
¿ Qué podemos definir como innovación?
La innovación la podemos referir como la llegada de un nuevo bien o servicio dentro de un proceso o método de comercialización dentro de las prácticas internas de una empresa, organizar los espacios de trabajo o sus relaciones externas.
En turismo dicha innovación solemos aplicarla a los procesos que llevan al turista a consumir. Éste ha de ser activo y estar reflejado finalmente en las experiencias que se ve en un contacto más intenso con los protagonistas de los destinos turísticos.
Las vivencias, historia tecnología y emociones que puedan ser percibidas por los turistas durante la búsqueda de opciones de un viaje, estancia en destino y una vez, vuelta a casa, expresará todo lo vivido y hará que todo ello, sea parte de esa innovación que hemos podido crear.

Novedad
Algunas propuestas de valor empiezan a satisfacer necesidades hasta el momento inexistente y que no existía nada similar anteriormente. Los dispositivos inteligentes , tablets o teléfonos son el mejor ejemplo ya que es la tecnología.

Mejora de rendimiento
La aparición de la informática ha mejorado el aumento del rendimiento de productos o servicios y ha pasado a ser una manera habitual de crear valor añadido

Personalización
Servicios y productos hemos de adaptarlos a las necesidades específicas de los clientes o dirigirlos a segmentos de mercado que se busquen

Crear valor
Sinergias con otros actores en el proceso y que complementan nuestra actividad. Ejemplos los tenemos en los operadores de viajes y plataformas de alquileres vacacionales. Nuestros productos o servicios generan las expectativas para sus consumidores que buscan experiencias que ellos no pueden ofrecer.

El diseño
Siendo importante es difícil de medir su impacto y lo podemos tener desde la imagen de marca, los espacios habitacionales o los pack para deportes de impacto

Marca
Algunos clientes pueden encontrar en la marca el valor que les diferencia de los demás. alojarse en un Meliá Boutique o vestir ropa de outdoor de la marca Arcteryx.

Los precios
Ofrecer lo mismo que nuestros competidores pero a unos precios más bajos suele ser una práctica corriente en el mercado. Ofrecer precio de valor bajo condiciona nuestro modelo de negocio y el ejemplo lo podemos encontrar en los casos como Easyjet, Volotea, etc.

Reducción de costes
Otra forma de crear valor, aunque nos resulte extraño, es el reducir costes y permitir a nuestros clientes que no tengan que gastar mucho dinero. Ejemplo claros está en las aerolíneas que parten sus pasajes desde precios bajos y según las necesidades del pasajero , éste, irá añadiendo al carrito productos de acorde a sus necesidades, maleta en bodega, asiento diferenciado, prioridad en el embarque, etc.

Accesibilidad
Una forma de crear valor poniendo productos o servicios a disposición de consumidores y proveedores que antes no tenían acceso entre ellos, ha sido las aplicaciones tipo «app» que con su innovación disruptiva cambiaron el modelo de alojamientos extrahoteleros, hablamos de AirBnb o en los transportes Blablacar, Uber, etc.

Riesgos
Para los clientes es importante reducir sus riesgos en la compra, durante y al regreso de sus vacaciones. Una reserva sin clausulas abusivas a la hora de contratar, unos seguros de viaje que permitan en caso de contratiempos estar cubiertos y la posibilidad de que una reclamación sea atendida de forma sucinta y motivada.
El caso de Asturias: por qué no termina de consolidarse como destino
Todo lo anterior tiene una aplicación directa en Asturias, una región con recursos de sobra que, sin embargo, no ha logrado convertirse en un destino turístico de referencia. Las razones son conocidas y llevan años sin resolverse.
Estacionalidad, accesibilidad y proyectos que no perduraron
El turismo asturiano sigue concentrado en unas pocas semanas al año, y el occidente de la región arrastra problemas de accesibilidad que limitan su potencial. Se han redactado muchos planes para desestacionalizar la demanda, pero ninguno ha planteado el problema en serio. Los proyectos estrella impulsados desde los primeros años de la autonomía dependieron de ayudas nacionales y europeas y no generaron un impacto duradero cuando esa financiación se agotó.
Un tejido de micropymes atado a las plataformas
La base empresarial del sector está formada sobre todo por micropymes con poca liquidez, escasa capacidad de gestión y una alfabetización digital insuficiente. El resultado es una dependencia creciente de las grandes plataformas de reservas. Booking genera ventas, pero también impone sus condiciones a los alojamientos y decide qué destinos y qué establecimientos gozan de visibilidad. Cuando su dirección regional presentó en 2024 a Asturias como un destino emergente y muy valorado, lo hizo sin aportar datos verificables sobre las encuestas que citaba y sin mencionar ese poder de mercado. Tampoco se planteó el reverso de promocionar destinos poco conocidos: la presión sobre espacios naturales y sobre la vida de las comunidades locales.
Una oferta diversa que espera ser convertida en experiencias
Lo paradójico es que Asturias reúne precisamente lo que busca el viajero dispuesto a gastar más en autenticidad, cultura y naturaleza:
- El campo y la sidra: visitas a llagares, pomaradas y bodegas que, además, sostienen la economía rural.
- El patrimonio industrial: las cuencas del Nalón y del Caudal y los antiguos núcleos fabriles conservan museos, centros de interpretación y un legado etnográfico que incluye hórreos y paneras.
- La arquitectura: un recorrido que va de las cuevas del Magdaleniense y los castros a los restos romanos, el prerrománico asturiano, el gótico, el barroco y el art déco urbano.
- La gastronomía y la vida al aire libre: una cocina de temporada ligada al producto local, con la mesa como centro de la vida social.
Innovar en el turismo asturiano no consiste en inventar nada, sino en aplicar los criterios descritos más arriba a estos recursos: diseñar experiencias con valor propio, comercializarlas de forma directa, reducir la dependencia de intermediarios y priorizar lo que hace distinta a la región. Mientras eso no ocurra, Asturias seguirá siendo un destino con mucho potencial y poca estrategia.