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Un fantasma recorre el mundo… y no es el comunismo
Algo está cambiando en Occidente. La victoria de Trump, el ascenso de movimientos que hace una década parecían imposibles de triunfar y las crisis en gobiernos de países importantes como Canadá, Francia o España, son señales de un nuevo ciclo político. Alemania no es la excepción. En febrero se celebrarán elecciones tras el colapso del gobierno anterior, y hay un partido que está captando todos los focos: Alternativa para Alemania (AfD).
Algo está cambiando en Occidente. La victoria de Trump, el ascenso de movimientos que hace una década parecían imposibles de triunfar y las crisis en gobiernos de países importantes como Canadá, Francia o España, son señales de un nuevo ciclo político. Alemania no es la excepción. En febrero se celebrarán elecciones tras el colapso del gobierno anterior, y hay un partido que está captando todos los focos: Alternativa para Alemania (AfD).
¿Quién es Alice Weidel?
La actual líder de AfD es Alice Weidel, una economista con una trayectoria destacada en el mundo empresarial. Se graduó en Economía y Derecho, y trabajó en firmas financieras de prestigio como Goldman Sachs y Allianz Global Investors. Además, pasó seis años en la República Popular de China, donde trabajó como analista bancaria y financiera. Cabe destacar que su doctorado fue financiado por la Fundación Hayek.
Irónicamente, la líder de un partido considerado de «extrema derecha» es lesbiana y tiene una pareja inmigrante de origen ceilandés con la que comparte dos hijos. Esto desmiente muchos de los clichés sobre el partido y pone en evidencia las contradicciones de quienes intentan encasillarlo en etiquetas simplistas.
Orígenes de AfD
En 2012, el Banco Central Europeo (BCE) implementó una serie de políticas para evitar una crisis de deuda y estabilizar la eurozona. Sin embargo, estas medidas generaron rechazo en Alemania, donde los contribuyentes sintieron que estaban pagando por los errores de otros países. Fue en ese contexto que nació un movimiento euroescéptico, que no solo se consolidó en Alemania, sino en muchos otros países europeos.
AfD apareció en la escena política en 2013, pero no logró superar el umbral del 5% de votos necesario para ingresar al parlamento. Sin embargo, en las elecciones europeas de 2014 obtuvo el 7,1% de los votos y 7 escaños. Su crecimiento fue aún más notable en regiones de la Alemania Oriental, donde superó el 10% en elecciones regionales.
El año 2016 marcó un punto de inflexión: AfD logró entrar en todos los parlamentos regionales de Alemania y en 2017 se consolidó como la tercera fuerza política, obteniendo el 12% de los votos en las elecciones federales.
¿Quiénes votan a AfD?
Una de las cuestiones más debatidas sobre AfD es el perfil de sus votantes. Muchos sostienen que el partido es apoyado por la élite económica alemana. Y en parte, los datos parecen confirmarlo.
Un análisis del Kern Economic Development Corporation (Kern EDC) antes de las elecciones europeas de 2014 reveló que un 34% de los votantes de AfD pertenecían al 20% más rico de Alemania, mientras que solo un 15% provenía del 20% más pobre.
Sin embargo, este panorama cambió en los años siguientes. Excluyendo a los partidos de izquierda y minoritarios, AfD y el SDB fueron los partidos con mayor captación de votos entre los sectores de bajos ingresos.
Según un estudio de la Universidad de Leipzig de 2014, solo un 3,9% de los votantes con ingresos familiares inferiores a 1.000 euros apoyaba a AfD. Sin embargo, en 2016, esta cifra se disparó al 18%, el segundo porcentaje más alto después del principal partido de izquierda.
Otro dato relevante es que AfD se convirtió en el partido más votado entre los trabajadores manuales en cinco estados alemanes, alcanzando el 30% de los votos en este segmento. Es decir, AfD dejó de ser un partido de las élites para convertirse en un partido con una base obrera creciente.
El análisis de Rüdiger Schmitt-Beck
El politólogo Rüdiger Schmitt-Beck, profesor de la Universidad de Mannheim, publicó un estudio en el que analizó las elecciones federales alemanas de 2013. Según su investigación, los votantes de AfD pueden dividirse en dos grupos:
- Los primeros votantes: Son aquellos que apoyaban al partido desde su fundación, principalmente motivados por la oposición al euro y la política económica de la Unión Europea.
- Los nuevos votantes: Son aquellos que se unieron en los últimos años debido a la postura antimigratoria de AfD. Este grupo ha crecido exponencialmente y está compuesto, en su mayoría, por personas de la antigua Alemania del Este, trabajadores manuales y desempleados.
El estudio concluyó que el factor migratorio ha sido determinante en el ascenso de AfD. La llegada de refugiados y migrantes ha generado un cambio en el electorado, afectando principalmente a los sectores más vulnerables.
¿Qué pasará en las elecciones de febrero?
El 20 de febrero, Alemania podría dar un giro de 180 grados en su política. AfD ha pasado de ser un partido marginal a una de las principales fuerzas políticas del país, con posibilidades de obtener un resultado histórico.
En los próximos días, analizaremos en profundidad las propuestas de AfD, sus posibles alianzas y los efectos que su crecimiento podría tener en Alemania y Europa.
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