Diorama en miniatura de la Península Ibérica y el noroeste de África con Asturias y Marruecos destacadas en relieveAsturias y Marruecos, separadas por catorce kilómetros de mar y por una arquitectura de poder económico que no decide el mercado. Ilustración de El Gaviotu.
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Cinco puertas abrieron Marruecos a la empresa asturiana. Tres están cerradas, una juega en nuestra contra y la única pública no ha abierto ninguna. Mientras tanto, el Principado pagaba ferias.

En diciembre de 2025, ALSA perdió Marrakech después de veintiséis años operando sus autobuses. Perdió también Agadir. El adjudicatario fue Supratours, filial de la empresa ferroviaria pública marroquí. La reacción previsible llegó puntual, la culpa es de la frontera, del Sáhara, de la tensión con Rabat, de Ceuta.

Conviene mirar el calendario antes de indignarse. La avalancha migratoria sobre Ceuta se produjo a finales de julio de 2026. La decisión que expulsó a ALSA se tomó en enero de 2025, mediante un programa de modernización del transporte urbano de 3.746 autobuses y 11.000 millones de dírhams cuyo artículo decisivo establece que la autoridad delegante pasa a ser propietaria de la flota y puede resolver el contrato. El operador privado deja de ser concesionario y queda reducido a gestor sustituible.

No hubo represalia. Hubo política industrial. Y hubo, en Oviedo y en Madrid, quien vigilaba comunicados diplomáticos mientras el daño se firmaba en un pliego.

Figura 1
La causa precede al supuesto efecto

Cronología del acceso asturiano al transporte urbano marroquí y de su reversión. El orden es el argumento.

  • Decisión marroquí
  • Efecto sobre Asturias
  • Relato diplomático
  • 1997 — 2002
    Se abre la ventana de la gestión delegada

    Las régies municipales no sostienen el servicio. Entran Lydec en Casablanca en 1997, REDAL en Rabat en 1998 y Amendis en Tánger en 2002.

  • 1999
    ALSA entra en Marrakech

    Capital familiar asturiano. Llegará a operar cinco ciudades, con unos mil autobuses y 3.600 empleados.

  • 2002
    La ventana se cierra

    Marruecos deja de conceder delegaciones de esa naturaleza. Nadie en Asturias lo anota.

  • Enero de 2025
    El programa que lo cambia todo

    3.746 autobuses y 11.000 millones de dírhams. La autoridad delegante pasa a ser propietaria de la flota y puede resolver el contrato.

  • Diciembre de 2025
    ALSA pierde Marrakech y Agadir

    Veintiséis años después. El adjudicatario es Supratours, filial de la empresa ferroviaria pública marroquí.

  • Julio de 2026
    Crisis migratoria de Ceuta

    Llega siete meses después de la pérdida. Es el relato, no la causa.

  • 2029 — 2034
    Vencen Casablanca y Rabat

    Las dos redes que quedan. Después, la exposición asturiana auditada a Marruecos será cero.

Elaboración propia sobre información regulatoria de Mobico Group, prensa económica marroquí y el programa de modernización del transporte urbano del Ministerio del Interior.

UnoEl capitalismo de palacio, sin eufemismos

Marruecos no es una economía dirigida ni un mercado libre. Es un mercado de acceso administrado, y conviene decirlo con las palabras exactas porque las palabras exactas explican el resto.

En la cúspide está Al Mada, el holding de la familia real, heredero de la SNI y del Omnium Nord-Africain. Participa en el primer banco del país, en la minería, en el cemento, en la siderurgia, en la distribución, en la energía. Salió de la Bolsa de Casablanca en 2010 y no publica cuentas desde 2018. El Gobierno que fija la política económica lo nombra el mismo que posee el holding que se beneficia de ella. Regulador y regulado coinciden. Eso tiene un nombre y no es «mercado emergente».

Debajo opera el Estado empresario, con OCP y el monopolio de extracción de fosfatos, ONCF, Masen, ONEE y TMSA. Un portafolio público de 271 entidades. Y sobre todo ello, desde el decreto 2-22-431, una mayoración obligatoria del 15 % sobre el precio de cualquier oferta extranjera y la reserva a empresas nacionales de las licitaciones menores.

Es capitalismo de amiguetes en estado puro, con la ventaja estética de que allí nadie finge lo contrario.

DosLas cinco llaves

Si aquello es un mercado de admisión, la pregunta pertinente no es por qué Asturias vende poco en Marruecos. Es cómo llegó a vender algo. La respuesta son cinco llaves, y ninguna la fabricamos nosotros.

La primera fue un vacío. A finales de los noventa las régies municipales marroquíes no podían sostener los servicios de unas ciudades que crecían más deprisa que su administración. ALSA entró en Marrakech en 1999, cuando aún era capital familiar asturiano. Después de 2002, Marruecos dejó de conceder delegaciones de esa naturaleza. La ventana se cerró hace veinticuatro años.

La segunda fue una brecha técnica. TSK, Duro Felguera, IMASA e IDEA no ganaron una competición abierta, vendieron lo que Marruecos no sabía construir. Manutención de sólidos a granel para Jorf Lasfar, termosolar con almacenamiento para Ouarzazate, planta de proceso para una mina de plata. Es la llave más honrosa de las cinco y también la más perecedera, porque las brechas técnicas se cierran solas, ya que cada referencia ejecutada forma a los ingenieros que mañana te sustituyen.

La tercera no es una puerta, es una trampilla. ArcelorMittal no entró en Marruecos, ya estaba. Controla el 64,86 % de Sonasid en empresa conjunta con Al Mada. Sonasid factura 6.386 millones de dírhams y tiene previstos 521 millones de inversión para 2026. Avilés y Gijón no son beneficiarios de esa presencia, son la alternativa industrial frente a la que se decide.

La cuarta fue tráfico ajeno. Suardíaz opera líneas ro-ro con Tánger Med porque el clúster automovilístico de Tánger y Kenitra generó carga que alguien tenía que mover. Existe mientras exista el flujo, y el flujo lo deciden Renault y Stellantis.

La quinta es la misión comercial. Catorce de las cuarenta y cuatro entradas del inventario asturiano son participaciones en misiones de Asturex entre 2023 y 2025. Ninguna aporta una cifra de negocio. Es la única llave con dinero público asturiano detrás y es, también, la única que no ha abierto nada cuantificable.

Figura 2
Estado de las cinco vías de acceso

Cada llave, con la ventana temporal en que operó y su situación a septiembre de 2026.

  • 1Gestión delegadaCerrada ALSA · 1997 a 2002 · sin nuevas delegaciones desde 2002 y reversión en curso
  • 2Brecha tecnológicaCerrándose TSK, Duro Felguera, IMASA e IDEA · 2010 a 2022 · contenido local y preferencia nacional
  • 3Decisión de grupoEn contra ArcelorMittal y Glencore · permanente · riesgo de sustitución industrial
  • 4Tráfico inducidoAbierta, dependiente Suardíaz · 2020 a 2026 · la decide el clúster de automoción, no Asturias
  • 5Misión comercialSin resultado 14 exportadores de Asturex · 2023 a 2025 · ninguna cifra de negocio acreditada
Elaboración propia sobre la base de inventario de mercantiles asturianas con intereses en Marruecos, 44 entradas, cierre de 19 de septiembre de 2026.

TresLo que la empresa asturiana no vende en Marruecos

Hay un segundo inventario, más corto y más incómodo. El de las empresas asturianas que tienen exactamente lo que Marruecos está comprando y de las que no consta operación documentada allí.

Zitrón fabrica ventilación para túneles y minas en un país que está perforando túneles ferroviarios. Windar Renovables hace torres eólicas frente a un despliegue eólico en marcha. Armón y Gondán construyen buques de pesca y salvamento para un Estado con litoral, flota y licitaciones. Tudela Veguín vende cemento y materiales en un ciclo de obra pública de 380.000 millones de dírhams, donde el competidor de referencia es Holcim Maroc, participada por el holding de la familia real. Capsa Food produce lácteos para un mercado de casi cuarenta millones de consumidores.

Y está Hunosa, con su filial de ingeniería minera Sadim, que es propiedad de la SEPI. Capacidad técnica de titularidad pública española, parada, mientras el Estado firma con Rabat un protocolo financiero de 800 millones y el cliente dominante del sector extractivo marroquí es un monopolio público de fosfatos.

Conviene ser preciso. Que no conste operación no significa que no la haya, significa que no hay fuente pública que la acredite. Ninguna de estas compañías está obligada a publicar qué vende y dónde.

Pero si media docena de empresas asturianas con producto idóneo llevan años sin una sola referencia marroquí verificable, la hipótesis razonable no es que hayan decidido no ir. Es que nadie les puso delante el calendario de licitaciones, el socio local y el aval. Que es, punto por punto, lo que no hace el aparato público asturiano.

CuatroLa pregunta incómoda

¿Dónde estaba el Principado mientras esto ocurría?

Figura 3
El aparato público asturiano, en tres cifras

Presupuesto disponible frente a presencia acreditada en el mercado marroquí.

65,9 M€
Plan de Acción 2026 de la Agencia SEKUENS
0 menciones a Marruecos
52,8 M€
Cartera de la Sociedad Regional de Promoción a cierre de 2025
0 operaciones internacionales
3,1 M€
Transferencia anual a Asturex, para promover el conjunto del planeta
5 días de misión en Marruecos
SEKUENS, Plan de Acción 2026. Sociedad Regional de Promoción, Memoria de Actividad 2025. Asturex, plan de promoción exterior 2025 y nota de la misión comercial de noviembre de 2025.

El Plan de Acción 2026 de SEKUENS asciende a 65,9 millones de euros. No menciona Marruecos ni una sola vez. Ni el norte de África. Ni una.

La Sociedad Regional de Promoción, el único ente autonómico con función inversora real, cerró 2025 con una cartera de 52,8 millones y ocho operaciones aprobadas por 3,07 millones. Operaciones internacionales, ninguna.

Asturex recibe 3,1 millones por transferencia para promover el conjunto del planeta. Su plan de 2025 estaba, literalmente, «centrado en el continente americano». Marruecos figuraba como uno de seis destinos africanos, sin condición de prioridad.

Y lo efectivamente desplegado sobre el mercado marroquí fueron cinco días, del 24 al 28 de noviembre de 2025, en Casablanca y Tánger, con feria ELEC EXPO y agenda de reuniones. Cuatro empresas identificadas en la nota pública, Mecainsa, Corveflex, Ascol y Normagrup. Sin cobertura de riesgo, sin acompañamiento posterior, sin un solo euro de resultado publicado.

Ese es, íntegro, el aparato público asturiano sobre el mercado emergente más próximo a Europa. Una agenda de reuniones.

CincoEl dinero que sí llegó

Porque dinero público hubo, y mucho. Sólo que lo puso Madrid y lo cobraron otros.

Figura 4
Instrumentos públicos sobre el mercado marroquí

Importes anunciados en millones de euros. No son magnitudes acumulables, algunos programas se solapan entre sí.

  • Administración General del Estado
  • Principado de Asturias
Ver los datos en tabla
InstrumentoAdministraciónM€
Protocolo financiero España-Marruecos, 2023Estado800,0
Programa ferroviario de ONCF, contrato de CAF, FIEMEstado754,3
Desaladora de Casablanca, respaldo público a AccionaEstado340,0
Ayuda Oficial al Desarrollo, 2019 a 2023Estado205,8
Tranvía de Casablanca, FIEM, 2019Estado190,0
Transferencia anual a Asturex, todos los mercadosPrincipado3,1
Líneas Orientativas FIEM 2026 de la Secretaría de Estado de Comercio y prensa económica española. La transferencia a Asturex procede del Plan de Acción 2026 de SEKUENS y no está destinada a Marruecos en exclusiva, sino al conjunto de mercados exteriores.

España firmó con Marruecos en 2023 un protocolo financiero de 800 millones de euros. Movilizó en torno a 340 millones de respaldo público, entre FIEM, cobertura de CESCE, 31 millones de COFIDES y banca, para una sola desaladora de Acciona en Casablanca. Aprobó hasta 754,3 millones para el contrato ferroviario de CAF. Sumó 190 millones de FIEM en 2019 para el tranvía de Casablanca y 205,8 millones de ayuda al desarrollo.

Más de 1.900 millones de euros en instrumentos identificables. Beneficiarios industriales, Acciona y CAF.

Ninguna empresa asturiana. Y no por exclusión, por ausencia. Nadie estaba precalificado, nadie tenía filial local, nadie tenía interlocución, y nadie desde Oviedo se ocupó de que la tuviera.

Ahí está la lección liberal del asunto, y no es la que suele extraerse. En un mercado administrado, la renta no va al más eficiente, va al que tiene despacho. Criticamos el majzén marroquí y practicamos una versión doméstica del mismo principio, con la diferencia de que la nuestra ni siquiera consigue colocar a nuestras empresas.

SeisDuro Felguera, o el subsidio que no compite

El epílogo lo escribe la ingeniería de La Felguera.

Ejecutó la planta de Zgounder por 78 millones de dólares para una minera canadiense. Hoy sostiene un arbitraje con ocho millones provisionados y un aval ejecutado, sin cobertura pública acreditada. Y lo sostiene en situación preconcursal desde el 17 de diciembre de 2024, con la cuarta prórroga denegada judicialmente el 2 de octubre de 2025 y unos 1.500 empleos en juego.

La misma compañía recibió 120 millones del fondo de la SEPI en 2021 y seis millones del Principado. Y la SRP le compró este año el taller de Barros por 10,65 millones para arrendárselo a Indra, más del triple de todo su programa inversor de 2025, en una operación doméstica.

Repárese en la asimetría. Hubo 136 millones de dinero público para sostener a una empresa en España. No hubo un euro para cubrirle un aval en Marruecos. Financiamos la supervivencia y no financiamos la competencia. Es exactamente el revés de lo que haría una política industrial liberal.

SieteLo que habría que hacer, que es poco y barato

Nada de lo anterior exige más presupuesto. Exige gastar con criterio el que ya existe.

Constituir filial marroquí elimina íntegramente la mayoración del 15 %, y concurrir en agrupación con socio local la reduce a la mitad y aporta la certificación técnica que exigen los pliegos. Es una decisión societaria de unos miles de euros que hoy ninguna ingeniería asturiana con negocio recurrente ha tomado. Financiar eso, y no el viaje, es la intervención de mayor retorno disponible.

Habilitar en Asturgar una línea de avales para contratación internacional cuesta una fracción de lo que costó Barros. Seguir el calendario de licitaciones marroquí requiere una persona con francés. Y publicar cifras de negocio por mercado, en lugar de número de misiones, permitiría saber de una vez si los 3,1 millones anuales de Asturex producen exportación o producen folletos.

Cuando venza Casablanca en 2029 y Rabat en 2034, la exposición asturiana auditada a Marruecos será cero. Faltan tres años para lo primero. Es tiempo de sobra para hacer algo, y también para no hacer nada, que es lo que llevamos veintiséis años haciendo con notable constancia.

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