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Dos fondos, quince años y la misma ausencia. El primero está en liquidación y en el registro de la CNMV no figura ninguna auditoría depositada. El segundo lleva comprometido el 67,5 % de su dotación sin publicar a qué empresas ni por cuánto.
Hay dos maneras de defender una política pública. Una consiste en repetir que funcionó. La otra, en enseñar los papeles. El capital riesgo municipal de Gijón lleva quince años recibiendo la primera y esperando la segunda.
El Ayuntamiento ha puesto once millones de euros en dos fondos de capital riesgo, seis en Gijón Invierte I, constituido en 2010 y hoy en liquidación, y cinco en Gijón Invierte II, en marcha desde 2023 y con vigencia hasta 2027. Los gestiona la misma casa. Los dos se han defendido en público con cifras agregadas. Y de ninguno de los dos existe un documento accesible donde un vecino de Gijón pueda ver adónde fue su dinero, empresa por empresa.
Una corrección previa
Este texto revisa nuestro propio artículo de noviembre de 2025. Entonces publicamos las cifras que circulaban sobre Gijón Invierte I sin decir de dónde salía cada una. Era un defecto, y de los que este Think Tank reprocha a los demás. Lo corregimos aquí, cada número lleva ahora su fuente al lado, y los que no la tienen aparecen marcados como lo que son. Conviene recordar la diferencia, el que corrige sus datos hace análisis; el que los conserva porque le encajan hace propaganda.
Los dos fondos, en datos registrales
Antes de discutir resultados conviene saber exactamente de qué hablamos. Los dos vehículos están inscritos en el registro de entidades de capital riesgo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que es donde se puede comprobar lo que sigue.
| Concepto | Gijón Invierte I | Gijón Invierte II |
|---|---|---|
| Registro en la CNMV | Nº 118, desde el 22/04/2010 | Nº 23, desde el 03/02/2023 |
| Situación | En liquidación | Activo, periodo 2023-2027 |
| Dotación | 6.000.000 € | 5.000.000 € |
| Aportante | Ayuntamiento de Gijón (100 %) | Ayuntamiento de Gijón (100 %) |
| Gestora | Torsa Capital, SGEIC, S.A. | Torsa Capital, SGEIC, S.A. (reg. nº 73) |
| Instrumentos | Capital y préstamos participativos | ≈ 40 % capital, ≈ 60 % préstamos subordinados convertibles |
| Comité de inversiones | Con presencia municipal | Presidido por la vicealcaldesa Ángela Pumariega |
| Auditorías en el registro | Ninguna visible en la consulta pública | Sin comprobar en esta revisión |
No eran ni son subvenciones. El fondo entra en el capital de las empresas o les presta con la expectativa de recuperar el dinero y, en el mejor caso, obtener plusvalías para reinvertirlas. Es un instrumento legítimo y más exigente que una ayuda a fondo perdido, con una virtud evidente, obliga a que alguien mida si la operación salió bien.
Merece anotarse una diferencia entre ambas ediciones. La segunda es un millón más pequeña y está bastante más inclinada hacia la deuda convertible que hacia la entrada en capital. Es una elección razonable —el préstamo convertible diluye menos al emprendedor y recupera antes—, pero cambia el perfil de riesgo y de retorno, y nunca se ha explicado por qué se cambió.
Gijón Invierte I, las cifras y de dónde sale cada una
Esta es la tabla que faltaba en nuestra primera versión. La columna de la derecha es la importante.
| Dato | Valor | Fuente | ¿Verificable hoy? |
|---|---|---|---|
| Inscripción en la CNMV | Registro nº 118, 22/04/2010 | CNMV, registro de ECR | Sí |
| Situación actual | En liquidación | CNMV, ficha del fondo | Sí |
| Sociedad gestora | Torsa Capital, SGEIC, S.A. | CNMV y web de la gestora | Sí |
| Capital suscrito | 6.000.000 € | Ayuntamiento de Gijón | Sí, cifra reiterada en fuentes oficiales |
| Despliegue a 19/09/2014 | 66 % del fondo en 9 empresas | Webcapitalriesgo, 19/09/2014 | Sí |
| Inversión en Altabox | 750.000 € (ampliación de capital) | Webcapitalriesgo, 19/09/2014 | Sí |
| Salida de Altabox | 24/04/2018, retorno de 2x | Webcapitalriesgo, 24/04/2018 | Sí |
| Desembolso final del fondo | ≈ 5.000.000 € | Memorias municipales citadas en prensa | No, en fuente primaria pública |
| Empresas financiadas | 14 | Memorias municipales citadas en prensa | No, en fuente primaria pública |
| Inversión privada inducida | ≈ 12.000.000 € | Memorias municipales citadas en prensa | No, en fuente primaria pública |
| Empleo directo asociado | ≈ 300 | Memorias municipales citadas en prensa | No, en fuente primaria pública |
| Cifra de negocio agregada | ≈ 34.000.000 € | Memorias municipales citadas en prensa | No, en fuente primaria pública |
| Auditorías depositadas | Ninguna visible | CNMV, ficha de auditorías del fondo | Sí, la consulta devuelve «No se han encontrado datos disponibles» |
Cinco de las trece filas no se pueden comprobar hoy en una fuente primaria pública. Y no son filas menores, son precisamente las cinco que sostienen el relato de éxito. El dinero desembolsado, las empresas, la inversión privada movilizada, el empleo y la facturación. Todo lo que se cita cuando se defiende el fondo procede de documentación que la ciudadanía no puede abrir.
El caso Altabox, que sí está documentado
Conviene detenerse en la operación que el fondo exhibe como su mejor resultado, porque es la única que puede seguirse de principio a fin con fuentes públicas.
El 19 de septiembre de 2014, Gijón Invierte I entró en Altabox con 750.000 euros mediante una ampliación de capital, tomando una participación minoritaria. Altabox era entonces una empresa del polígono de Roces fundada en 2004, dedicada a contenidos publicitarios en pantallas y megafonía para grandes cadenas de distribución, con unos cinco millones de euros de facturación, más de treinta empleados y oficinas en Gijón, Madrid, Barcelona, Londres y Santiago de Chile. En esa misma fecha, el fondo llevaba desplegado el 66 % de sus seis millones repartidos entre nueve empresas.
El 24 de abril de 2018, la multinacional francesa Econocom compró alrededor del 60 % de Altabox y el fondo municipal vendió su participación con un retorno de dos veces la inversión, el mejor de toda su cartera. La empresa superaba ya los cincuenta empleados y un ebitda equivalente al 25 % de sus ventas.
Eso es lo que parece una operación bien hecha con dinero público, una entrada documentada, un crecimiento verificable y una salida con plusvalía. Y es exactamente lo que debería poder decirse, o desmentirse, de las catorce.
La cartera que publica la gestora y el desglose que no publica el Ayuntamiento
Hay una vía indirecta para saber adónde fue el dinero, la propia gestora publica su cartera. En la ficha del fondo Gijón Invierte, Torsa Capital relaciona como participadas a ADN Context Aware Mobile Solutions, Blogs Business, Zapiens Technologies y Gestión e Innovación en Eficiencia Energética, y como desinvertidas a Cubers, Gobertia, Efficiency Program, Altabox, Curvastur y Contein XXI.
Cautela necesaria. La ficha de la gestora no distingue entre Gijón Invierte I y Gijón Invierte II, y alguna de las participadas actuales podría corresponder a la segunda edición del fondo. Damos los nombres por lo que son, la cartera publicada por una gestora privada, no un desglose oficial del Ayuntamiento. Precisamente por eso hace falta el desglose oficial.
La paradoja administrativa merece subrayarse. Hay más información pública sobre el destino del dinero municipal en la web de una gestora privada que en la del Ayuntamiento que lo puso.
La ausencia
El registro de la CNMV incluye, para cada fondo, una pestaña con las auditorías y las cuentas anuales depositadas. En la de Gijón Invierte I la consulta devuelve una sola línea, «No se han encontrado datos disponibles».
Qué afirmamos y qué no. No afirmamos que el fondo no se auditara nunca. La consulta pública del supervisor puede no mostrar documentación histórica de vehículos en liquidación, y esa posibilidad hay que dejarla escrita. Afirmamos algo más estrecho y comprobable por cualquiera, que hoy, dieciséis años después de la inscripción y con el fondo en liquidación, un vecino de Gijón que quiera ver las cuentas auditadas del vehículo donde su Ayuntamiento puso seis millones de euros no las encuentra en el registro del supervisor. Si existen, publicarlas cuesta un escrito y una semana de trabajo administrativo.
Un fondo que recupera el dinero y no enseña las cuentas no tiene un problema de gestión, tiene un problema de legitimidad.
La segunda edición ya va por el 67,5 %
Todo lo anterior podría archivarse como historia si no fuera porque el procedimiento se está repitiendo ahora mismo, con dinero que todavía no se ha gastado del todo. Estas son las dos fotografías públicas disponibles de Gijón Invierte II, con siete meses de diferencia.
| Momento | Desembolsado por el Ayuntamiento | Invertido o comprometido | Operaciones o empresas | Empleos |
|---|---|---|---|---|
| Diciembre de 2025 | 4.000.000 € (tras un tramo de 1 M€) | 2.300.000 € | 13 empresas | 70 |
| Comité del 9 de julio | — | 3.375.000 € (67,5 %) | 17 operaciones | 117 |
| Variación | — | +1.075.000 € | +4 | +47 |
Las tres operaciones aprobadas en ese comité, por unos 600.000 euros en conjunto, corresponden a empresas de tecnología verde, producción audiovisual y tecnología aplicada a recursos humanos. No se han publicado sus nombres ni el importe de cada una.
Y una precisión que las notas municipales no hacen, diecisiete operaciones no son diecisiete empresas. En capital riesgo es habitual que una misma participada reciba varias rondas. En diciembre había trece empresas; en julio, diecisiete operaciones. Puede haber catorce empresas, o trece con cuatro ampliaciones. La nota no lo aclara, y la diferencia importa, no es lo mismo apoyar a diecisiete proyectos gijoneses que reforzar a los que ya estaban dentro.
La cuenta que nadie hace
Con las cifras oficiales se puede calcular algo que ninguna nota de prensa incluye, cuánto dinero público hay comprometido por cada empleo declarado.
| Fondo y momento | Capital comprometido | Empleos declarados | Euros públicos por empleo |
|---|---|---|---|
| Gijón Invierte II · diciembre de 2025 | 2.300.000 € | 70 | 32.857 € |
| Gijón Invierte II · 9 de julio | 3.375.000 € | 117 | 28.846 € |
| Gijón Invierte I · cifras agregadas | ≈ 5.000.000 € | ≈ 300 | ≈ 16.667 € |
La segunda edición está costando, por ahora, un 73 % más de dinero público por empleo que la primera. Antes de sacar conclusiones, tres cautelas que este análisis se aplica a sí mismo.
Primera, el fondo está a mitad de vida. El capital se compromete de golpe y el empleo aparece después. La ratio de Gijón Invierte II ya ha mejorado un 12 % en siete meses, de 32.857 a 28.846 euros por empleo, y seguirá mejorando mientras las participadas crezcan.
Segunda, la cifra de comparación es débil. Los 300 empleos de Gijón Invierte I proceden de memorias municipales que no hemos podido contrastar en fuente primaria. Si esa cifra está inflada, la comparación se estrecha o desaparece.
Tercera, «empleo declarado» no es «empleo creado». Ninguna de las dos ediciones aclara si cuenta las altas nuevas desde la entrada del fondo o la plantilla total de las empresas participadas. Son cosas muy distintas.
Con las tres cautelas encima de la mesa, la magnitud sigue mereciendo una pregunta en el Pleno. No para concluir que el fondo va mal, sino porque un instrumento que gestiona cinco millones de euros de los vecinos debería poder responder cuánto cuesta cada empleo que declara. Hoy nadie lo ha preguntado y, por tanto, nadie lo ha respondido.
Hay un segundo indicador que invita a la misma pregunta. Gijón Invierte II declara haber inducido más de cinco millones de euros de inversión adicional en sus participadas, alrededor de 1,5 euros privados por cada euro público comprometido. La primera edición reclamaba unos doce millones sobre cinco desembolsados, es decir, 2,4 euros por euro. De nuevo cifra intermedia contra cifra final, y de nuevo la primera sin contrastar. Pero, de nuevo, una pregunta razonable.
Lo que se está repitiendo
El patrón de la primera edición se reproduce con puntualidad. De Gijón Invierte II se publican porcentajes de ejecución, cifras agregadas de empleo y sectores genéricos. No se publican los nombres de las participadas, ni el importe de cada operación, ni el porcentaje de capital adquirido, ni el criterio por el que se aprobó una y se descartó otra.
Esto tiene arreglo barato y no requiere cambiar ninguna norma. Un cuadro de dos páginas actualizado tras cada comité de inversiones, con empresa, importe, instrumento y fecha, resolvería el problema entero. La gestora ya tiene ese cuadro, es su propio seguimiento de cartera. Lo único que falta es la decisión de publicarlo.
La otra mitad del problema, quién tenía que preguntar
Hasta aquí este artículo ha hecho lo cómodo, que es pedirle cuentas al equipo de gobierno. Falta la otra mitad. Un gobierno no publica lo que nadie le obliga a publicar, y obligarle es, literalmente, el trabajo de otros.
Antes de nada, un apunte de aritmética que suele contarse mal. El Ayuntamiento de Gijón tiene veintisiete concejales. Foro Asturias y el Partido Popular suman trece y, desde octubre de 2023, cuentan de manera estable con el voto de un concejal no adscrito procedente de Vox. Catorce. Es decir, este gobierno no está en minoría, y conviene decirlo porque cambia el diagnóstico, una iniciativa de control puede perderse en una votación.
Pero eso no explica nada de lo que aquí se discute, porque pedir documentación no se vota. El Reglamento de Organización reconoce a cualquier concejal el derecho a acceder a los antecedentes y documentos de los asuntos municipales, y ese derecho no depende de que nadie lo apoye. Tampoco necesita mayoría una pregunta escrita con respuesta obligada ni la petición de comparecencia del responsable del área en comisión. Para registrar un papel no hace falta ganar un pleno.
Y en el caso de estos dos fondos ni siquiera hace falta llegar al registro, porque la oposición ya está dentro del órgano que manda. Los vehículos no los administra directamente el Ayuntamiento, se canalizan a través de Gijón Impulsa —Promoción Empresarial y Turística de Gijón, S. A.—, una sociedad mercantil con un capital social de 1.640.778 euros íntegramente municipal. Y sus estatutos lo dicen sin rodeos. «El Ayuntamiento Pleno, en funciones de Junta General de la sociedad, es el órgano supremo de la misma, donde necesariamente ha de formarse la voluntad social» (artículo 9).
Es decir, los veintisiete concejales, gobierno y oposición, son colectivamente el dueño de la sociedad. Y no de manera nominal. El artículo 10 obliga a que la Junta General ordinaria se reúna dentro de los seis primeros meses de cada ejercicio, y le fija un objeto tasado, «censurar la gestión social, aprobar en su caso las Cuentas del ejercicio anterior y resolver sobre la aplicación del Resultado». El artículo 11 le atribuye además nombrar el Consejo de Administración y aprobar las cuentas anuales y el informe de gestión.
Conviene detenerse en el verbo, porque no lo hemos elegido nosotros, lo dice el estatuto. Censurar la gestión social. Una vez al año, por mandato estatutario y sin necesidad de registrar nada, todos los concejales de Gijón se sientan en el órgano cuya función expresa es examinar cómo se ha gestionado la sociedad que canaliza los once millones. Ese es el momento en que se piden las cuentas de Gijón Invierte I y II. Existe, es obligatorio y se repite cada año.
Del Consejo de Administración conviene decir algo distinto, y menos cómodo para todos. Lo preside la Alcaldesa, que puede delegar en un concejal —hoy lo ejerce la vicealcaldesa Ángela Pumariega—, y lo integran entre siete y doce consejeros. De ellos, hasta siete los propone la Junta de Gobierno Local, es decir, el equipo de gobierno; hasta dos, las organizaciones sindicales más representativas de la comarca; y hasta dos, la patronal asturiana FADE, con al menos uno del sector turístico. Los estatutos no reservan ningún asiento a los grupos municipales de la oposición. Ni siquiera exigen ser concejal para ser designado.
Y no es una novedad de la última reforma. Los estatutos anteriores, los de la sociedad cuando se llamaba Centro Municipal de Empresas de Gijón, S. A., fijaban un consejo de nueve miembros con el mismo reparto de fondo, la Alcaldía, seis a propuesta de la Junta de Gobierno Local y dos de los sindicatos. Tampoco allí había asiento para los grupos municipales. Lo que hizo la reforma de 2024 fue ampliar el consejo hasta doce, subir de seis a siete la cuota de la Junta de Gobierno Local y añadir dos asientos para la patronal asturiana FADE.
Merece subrayarse la asimetría, porque resume el problema. En el consejo de la sociedad que canaliza once millones de euros públicos hay sitio previsto para la patronal y para los sindicatos, y ninguno para los grupos que representan a la mitad de los votantes de la ciudad. En 2024 hubo ocasión de corregirlo y se aprovechó para lo contrario. No es una irregularidad —es una opción estatutaria perfectamente legal—, pero explica por dónde se ha perdido el control y señala una reforma evidente.
Y quince años y once millones de euros después, el resultado es el que es, no existe memoria pública desglosada de ninguno de los dos fondos. Ni del liquidado ni del que está gastando ahora. Ningún grupo municipal ha reclamado públicamente esas cuentas, ni en el Pleno ordinario ni en la Junta General anual en la que el propio Pleno censura la gestión de la sociedad.
Cómo lo hemos mirado. Hemos consultado el portal de proposiciones y actas de Pleno del Ayuntamiento de Gijón, la información publicada por Gijón Impulsa y las fuentes de prensa disponibles, sin encontrar ninguna iniciativa que reclame la memoria desglosada de Gijón Invierte I o II. La revisión no ha sido exhaustiva y no descartamos que exista alguna. Si algún grupo municipal nos acredita lo contrario, lo publicaremos con la misma extensión que este artículo.
Conviene explicar por qué esto no es un adorno moral al final del texto. Un fondo de capital riesgo municipal es justo el tipo de instrumento que se escapa del control ordinario, no figura en el presupuesto como una partida legible, sus decisiones las toma un comité, su gestión está externalizada en una sociedad privada y sus resultados llegan al ciudadano en forma de nota de prensa. Si quien tiene el deber de vigilarlo no lo persigue de oficio, no lo persigue nadie. No hay periodista local con tiempo para reconstruir quince años de cartera, ni vecino con acceso al registro mercantil y ganas de cruzar sociedades.
Y hay una razón de fondo que agrava el descuido. Cuando un ayuntamiento subvenciona, gasta. Cuando entra en el capital de una empresa, arriesga. Puede recuperar el dinero con plusvalía o puede perderlo entero, como ocurrió con dos de las participadas de la primera edición. Arriesgar dinero que no es propio no exige menos rendición de cuentas que gastarlo. Exige más, más a menudo y con más detalle. Es la lógica elemental de cualquiera que invierte respondiendo ante terceros, y es exactamente la que aquí no se ha aplicado.
Arriesgar dinero público no exige menos rendición de cuentas que gastarlo, exige bastante más.
La conclusión es incómoda y es simétrica. El gobierno no ha publicado porque nadie le ha obligado. Los grupos no han obligado porque fiscalizar un fondo de capital riesgo da menos rédito que una rotonda mal hecha. Once millones de euros han pasado por ahí con el acuerdo tácito de que a nadie le convenía preguntar. Y eso alcanza a todos los grupos sin excepción, que cada año se sientan como Junta General de la sociedad que los canaliza y cada año dan por censurada la gestión.
Siete peticiones concretas
Un think tank que solo diagnostica es un club de lectura. De lo anterior se deduce una lista corta, y ninguna de sus siete entradas exige un estudio nuevo, las siete existen ya en algún cajón. Y las siete caben en una sola solicitud de documentación registrada por cualquier concejal. Ese es el precio exacto de la transparencia que falta, un papel.
Primera. Memoria de liquidación de Gijón Invierte I, empresa por empresa, importe invertido, instrumento empleado, porcentaje adquirido, fecha de entrada, fecha de salida y resultado de la desinversión, incluidas las pérdidas.
Segunda. Cuentas anuales auditadas de todos los ejercicios del primer fondo, y aclaración de si se depositaron en la CNMV y por qué no figuran en su consulta pública.
Tercera. Criterios de selección y relación de proyectos descartados, anonimizada si el Ayuntamiento lo considera necesario. Saber qué se rechazó explica tanto como saber qué se aprobó.
Cuarta. Empleo verificado. No «empleo asociado» ni «empleo vinculado», altas en la Seguridad Social de las empresas participadas en la fecha de entrada y en la de salida del fondo. La diferencia entre ambas cifras es el único empleo que el fondo puede reclamar como suyo.
Quinta. Relación de las diecisiete operaciones de Gijón Invierte II, con empresa, importe, instrumento y fecha, y cuántas empresas distintas hay detrás de ellas.
Sexta. Método de cálculo de los 117 empleos, altas nuevas desde la entrada del fondo, o plantilla total de las participadas.
Séptima. Compromiso de publicar la memoria de liquidación del primer fondo antes de comprometer el 32,5 % que queda del segundo. Esta es la que de verdad importa, gastar el último tercio sin haber rendido cuentas del anterior es, exactamente, repetir el procedimiento que hizo imposible evaluar el primero.
Conclusión
Este artículo no sostiene que Gijón Invierte fuera un fracaso. Los indicios documentados apuntan justo a lo contrario, una operación de salida con retorno de 2x, una liquidación ordenada, ausencia de escándalos y un despliegue razonable para un instrumento de capital riesgo, donde lo normal es que una parte de la cartera muera por el camino. Comparado con lo que ha ocurrido en otras administraciones españolas con fondos públicos de riesgo, Gijón sale bien parado. Y la segunda edición gasta al ritmo previsto, declara empleo creciente y trabaja con una gestora de veinte años de oficio. Nada en los datos públicos sugiere irregularidad alguna, y este texto no la insinúa.
Sostiene algo distinto y más simple, una política pública de la que solo conocemos el resumen no es una política evaluada, es una política contada. Y el resumen lo escribe siempre quien la hizo.
A Gijón le ha costado quince años y once millones de euros llegar a una conclusión que cabe en una línea, un fondo público sin memoria pública no se puede defender cuando alguien pregunta. La segunda edición va por el 67,5 % y todavía está a tiempo de no repetirlo. Basta un cuadro de dos páginas después de cada comité. Y basta, del otro lado, con que alguien lo pida por escrito.
Fuentes consultadas
- CNMV · Ficha de GIJÓN INVIERTE I, FCR (en liquidación), registro nº 118
- CNMV · Auditorías depositadas del primer fondo (consulta sin resultados)
- CNMV · Ficha de GIJÓN/XIXÓN INVIERTE II, FCR-PYME, registro nº 23
- Webcapitalriesgo · Gijón Invierte I toma una participación minoritaria en Altabox (19/09/2014)
- Webcapitalriesgo · Gijón Invierte sale de Altabox vendiendo a Econocom (24/04/2018)
- Torsa Capital · Ficha del fondo Gijón Invierte y su cartera
- APTE · El Ayuntamiento de Gijón refuerza el fondo con un desembolso de un millón de euros
- elDiario.es · El Ayuntamiento de Xixón refuerza el Fondo Gijón Invierte II (17/12/2025)
- Revista Fusión Asturias · Avanza el Fondo Capital Riesgo PYME Gijón Invierte II
- Gijón Impulsa · Gijón Invierte II supera el 67 % de ejecución
- Ayuntamiento de Gijón · Portal de proposiciones y actas de Pleno
- elDiario.es · Oliver Suárez pide su baja de Vox y se mantendrá como no adscrito (11/10/2023)
- Gijón Impulsa · Consejo de Administración de Promoción Empresarial y Turística de Gijón
Fuentes, CNMV, registro de entidades de capital riesgo, fichas de GIJÓN INVIERTE I, FCR (en liquidación), nº 118, y de GIJÓN/XIXÓN INVIERTE II, FCR-PYME, nº 23, consultadas el 18 de septiembre de 2026. Webcapitalriesgo, «Gijón Invierte I toma una participación minoritaria en Altabox» (19/09/2014) y «Gijón Invierte sale de Altabox con la venta de su participación minoritaria a la francesa Econocom» (24/04/2018). Torsa Capital, ficha del fondo Gijón Invierte. Ayuntamiento de Gijón y APTE, nota sobre el refuerzo del fondo con un desembolso de un millón de euros (anunciada el 17 de diciembre de 2025; tramo aprobado en enero de 2026). Revista Fusión Asturias y Gijón Impulsa, notas sobre el comité de inversiones del 9 de julio, de donde proceden las cifras de 67,5 % de ejecución, 17 operaciones, 3,375 millones comprometidos y 117 empleos directos; el año no consta en la versión consultada, pero la progresión respecto a diciembre de 2025 lo sitúa en 2026. Gentedigital, «El fondo Gijón Invierte II aprueba tres nuevas operaciones por 600.000 euros para empresas innovadoras». Sobre la corporación y su aritmética, elDiario.es, «Oliver Suárez, uno de los dos ediles de Vox en Gijón, pide su baja del partido y se mantendrá como no adscrito en el pleno» (11 de octubre de 2023). Portal de proposiciones y actas de Pleno del Ayuntamiento de Gijón; Estatutos de Promoción Empresarial y Turística de Gijón, S. A. (2024), artículos 7, 9, 10, 11 y 13, y estatutos anteriores del Centro Municipal de Empresas de Gijón, S. A., artículo 6, ambos publicados por el Ayuntamiento de Gijón. Las cifras agregadas de desembolso, empresas, inversión inducida, empleo y facturación de Gijón Invierte I proceden de memorias municipales citadas en prensa y no han podido contrastarse en fuente primaria pública.